El principio

A principios del año 2006, la familia Martinón, decide poner en marcha su proyecto de la elaboración de una bodega en la isla de Lanzarote. Proyecto, que además de interesante, rebozaba posibilidades.

La materia prima

Una de las cosas más atrayentes del proyecto era la posibilidad de elaborar un monovarietal de malvasía (se llaman monovarietales a aquellos vinos que se elaboran en exclusiva con una variedad única de uva). Para ello  se contaba con un viñedo propiedad de la familia, que en su mayoría está compuesto por cepas de esta noble e interesante variedad, que además se podían controlar, mimar, decidir el momento exacto de la vendimia, aplicar los tratamientos oportunos etc…

Para completar el volumen necesario para llenar la bodega, se buscó y seleccionó a varios viticultores de la zona. Vinicultores sensibles al proyecto, y que no sólo se limitaran a vender la uva malvasía, si no que además se implicaran en el proyecto. Sensibilizados con las nuevas tendencias, no solo ya de consumo de vinos, si no lo que supone una viticultura ecológica.

Ideología y principios de elaboración

El panorama vitivinícola, no solo ya en Lanzarote, si no en España y en general en Europa, se encuentra saturado de oferta y de excelentes vinos. Dos años de excedentes seguidos en esta isla han hecho replantearse a muchas bodegas su actividad, y en aquél momento resultaba un tanto raro invertir en este sector, por lo que desde un principio Bodegas Martinón apostó y tuvo claro que mientras que otros trataban de diferenciarse con elegantes y sinuosas botellas, debíamos hacerlo además con calidad y tratando de ser los mejores, solo así sería posible entrar y hacerse un hueco en el mercado.

Nuestros vinos, por tanto, siguen desde sus comienzos un plan de elaboración trazado minuciosamente, que se sirve tanto de la “malvasía en estado puro”, como de la tecnología y los procesos que permiten extraer no sólo su jugo, si todo el carácter varietal de la malvasía y trasladarlo al producto final, el vino.

El resultado

1075569_390462111054990_1119289837_oCon un diseño de etiqueta atrevido y minimalista, en una botella discreta y algo sobria y un tapón sintético que preserva mejor su juventud, a mediados de noviembre de 2006, vio la luz nuestro primer vino Martinón 100% malvasía de Lanzarote, que nos llena de orgullo por varios motivos; se muestra muy personal y al la vez con carácter, reflejando la singularidad de una viticultura en un viñedo imposible, el de Lanzarote.

La satisfacción de estar haciendo un trabajo que nos gusta y en el que creemos. Teniendo el placer de saber que hemos logrado un magnífico producto, en el que hemos implicado a personas, uvas, máquinas, sol, tierra y pasión.